Isabella está llena de placer por el hombre al que ella ama, es un deleite todo lo que él puede ofrecerle en la intimidad, ella gime una y otra vez el nombre de Cristián, sintiendo cómo se contrae su cuerpo por cada orgasmo que esté hombre hace que ella tenga, al llegar al clímax ambos, ella trata de retomar aire.
Cristián busco los labios de Isabella para besarla, pero ella lo hace a un lado y luego camina hacia la regadera.
—¿Por qué me rechazas?— pregunta él agitado y entra con ella a la rega