Es inevitable, pues Isabella cerró los ojos del miedo, ya que ella no se esperaba que Laura Smith llegará a esos extremos.
—¡Suelteme!— grita Laura desesperada y eso hizo que Isabella reaccionara y abriera los ojos, al hacerlo, Mark como su héroe salvador, sostiene la mano de Laura en la que tiene la navaja.
—mira hasta donde llega tu vanidad— dijo Isabella y se hizo a un lado.
—¡Maldita mujer!, como te odio— habla con desprecio Laura y Mark le termina de quitar la navaja.
—esto te saldrá muy c