Capítulo 88. Un buen corazón
Vincenzo, viendo que ya todo estaba tomando su curso normal, nunca esperó que su prima pudiera llegar tan lejos, si Giuliana no hubiera estado al mando de la organización de los meseros, todo lo que esas mujeres habían planeado hubiera dado resultados. Ahora estuviera en un gran lío con su esposa, porque ya a estas alturas le habían llegado las primeras fotografías de los tres. Menos mal que no había sido así y que la situación se resolvió de manera favorable para él.
— Aquí ya no hay más nada