Capítulo 36. En la biblioteca
Como parte de la bienvenida hacia los chicos, Vincenzo decidió quedarse ese día en la mansión, por lo que se encontraba en el despacho trabajando al igual que su hermano Keelan.
Kaia como todos los días, para evitar cualquier enfrentamiento con Aitana, se encontraba en la biblioteca y ahí la encontró Enzo, tenía que pedirle perdón por la imprudencia en el desayuno. No había sido su intención que el desayuno fuera tan tenso.
– ¿Puedo pasar? – Enzo estaba un poco tímido.
Creía que su amiga no iba