Capítulo 16. Primer desayuno
Cuando Vincenzo terminó de arreglarse, Kaia todavía seguía sumida en sus pensamientos.
– ¿Te vas a quedar todo el día acostada?
Kaia lo miró y no se movió.
–En un momento me levanto.
–Aquí en casa hay un horario para cada comida, el que no esté a tiempo tendrá que prepararse sus propios alimentos.
Kaia se levantó rápido de la cama y corrió al baño, por nada del mundo iba a incendiar la cocina de los Leonardi. Ella no sabía cocinar.
–Gracias por avisarme, te puedes ir.
Después de escuchar eso,