Capítulo 157. Nada de gravedad
No había nada de que preocuparse, a la niña se le había empezado a bajar la temperatura en cuanto le administraron el antitérmico. El doctor Tribbiani había recomendado tener unos minutos a la niña en el consultorio para ver el avance y así poder darle un último chequeo. Él quería ser muy meticuloso y asegurarse que cuando la niña dejara el consultorio, lo hiciera ya en mejores condiciones que en las que había llegado y se notara cierta mejoría en su estado de salud.
— Por el momento eso sería