Capítulo 155. Sembrando la duda
Ahora el que se encontraba en un apuro, ciertamente era Alonzo, esa mujer había llegado con una intensión, aunque el señor no se encontraba, él como su asistente tenía que atender a Martina, esperaba que los que habían escuchado sus palabras no comenzaran las habladurías.
Era algo muy común en esos casos, la gente siempre malentendía las cosas y luego comenzaban las especulaciones y Alonzo no quería que su jefe pasara más penalidades por culpa de esta mujer.
— Pase conmigo a la siguiente sala,