Capítulo 148. Hay que protegernos
Los besos y los abrazos no se hicieron esperar, en verdad que todos estaban muy contentos por la noticia, no cabía duda que esa bebé iba a ser la más esperada. Para la familia no pudo haber habido una mejor noticia que esa, aunque hubieran amado al bebé de Vincenzo y Kaia fuera lo que fuera, en el fondo, todos deseaban que fuera una niña.
Entre los regalos que fueron apareciendo, ya no iba a ser necesario que Kaia y Vincenzo salieran a comprarle ropa y accesorios a la festejada. Ahora tenían de