Capítulo 145. Peor que la anterior
Vincenzo alcanzó a su esposa y la tomó de la mano, ya no quería que las cosas se les complicaran, iba a salir de esta lo más pronto posible, ahora ellos dos tenían que dar una noticia y nada podía estar interfiriendo en ellos y menos ahora que estaban radiantes de felicidad por las buenas noticias que habían recibido en la cita con la ginecóloga.
— Por más que hubiera dicho que ninguna mujer que se apareciera me iba a hacer dudar, esto ya es demasiado, Vincenzo, dime que esa niña no es tu hija.