Capítulo 142. Bienvenidos a casa
Como lo había dicho Vincenzo, al llegar al aeropuerto los estaban esperando todos, había una limusina afuera del hangar. Ni siquiera los habían dejado llegar a la mansión y por supuesto que se dieron cuenta del tamaño de la barriga de Kaia, además ella se veía más hermosa que nunca.
Era cierto que el embarazo la hacía lucir mucho más hermosa de lo que ya era, como bien dicen eso que el embarazo es el mejor momento de la mujer. A decir verdad, los dos estaban radiantes y se veían muy felices. Es