Después de varios días en el hospital, la condición del padre de Luca seguía mejorando. El médico dijo que ya estaba lo suficientemente estable como para trasladarlo a casa, siempre que recibiera los cuidados adecuados y una supervisión estricta. Luca organizó todo de inmediato: una ambulancia privada, enfermeras que se quedarían en la mansión y todo el equipo médico necesario.
Pasé la mayor parte de mi tiempo en el jardín del hospital, sentada en un banco de madera que daba a un hermoso parter