RONAN
—¡Ronan!
Siento los huesos que vibran hasta que crujen en mi alma, la cabeza me estalla al ver como Regina intenta correr hacia mí, por poco creo que ya la tengo en mis manos de nuevo, pero luego me llega un Yakuza por la espalda, en una fracción de segundos, el hijo de perra me atraviesa el costado con una navaja.
—¡Ronan!
El grito de Regina golpea mi pecho, mato al hijo de perra antes de que pueda salir corriendo, sin embargo, el dolor se dispara por mi columna vertebral, no es profu