Rashad no durmió esa noche, la rabia y los remordimientos le impedían conciliar el sueño. Quería volar a su país para darle una paliza al padre de Sara por tratarla de esa manera y a sus hermanos por permitirlo. Si no hubiese sido por Omar y Fátima es probable que Sara hubiese muerto en la cárcel y Asad estuviera en un orfanato, o quizás habría muerto por falta de atención médica. También estaba furioso consigo mismo por haberla dejado, nunca imaginó que ella hubiese sufrido tanto. Su suegro si