Cuando llegaron al hospital Sara y Rashad se dirigieron primero a la habitación de Salma, por recomendación de la trabajadora social la niña desconocía sus planes de llevarla con ellos a su casa para su recuperación. La señora Thompson era de la opinión que no se debía ilusionar a la niña hasta que la petición fuera aprobada por el juez porque si surgía algún inconveniente y no podía ir con ellos Salma se sentiría muy mal.
―Buenos días, princesa Salma ―Saludó Rashad entrando en la habitación d