Capítulo XVI: El castigo de las Diosas.
Jason.
Tras el comunicado, y la sentencia de las prometidas de mi jefe y de los otros dos herederos, por no decir la que yo consideraba mi mujer, nos cayó a los cuatro como un jarro de agua fría. Keanu aguantó el tipo y salió de la propiedad de Emy sin mostrar lo afectado que estaba, pero yo sabía que eso no era así. Lo notaba en la rigidez de su mandíbula, el rictus de sus labios, y en la expresión de fiereza de su mirada.
El resto de los herederos, sobrellevaron el castigo desatado sobre ello