Catalina mira a Anahí duramente y al caer su mirada en mi su semblante se suaviza.
—Anahí, no tenías que decir nada —Espeta Alfredo a mis espaldas —. A mi me correspondía responder eso, no a ti.
Miro a Anahí completamente asombrada y en su mirada no hay rastros de arrepentimiento.
—¿Ella es la mujer por la cual me dejaste? —Reclama —. ¿Ella es la que tanto te interesa?
—Jimena,tenemos que hablar en un lugar más privado.
Se para frente a mi, trata de tomar mi mano y me alejo.
—No tengo nada