Una lágrima cae por su mejilla, su mirada derrocha preocupación,pero también enojo .
Cuando por fin Alfredo y yo terminamos de contar todo , se levanta limpiando sus lágrimas.
—No debiste ocultarme nada Jimena, soy tu hermana, —Gimotea —. Si te hubiera pasado algo pero, me muero .
—No quería agobiarte cuando tú tenías tus propios problemas , por eso le supliqué a Alfredo y a Bastian que no te dijeran nada , hasta que las cosas se calmarán.
—¿Y cuándo pretendían decírmelo? , ¿Cuándo ese maldito