Desde el punto de vista de Ivar
Orgullo.
Estábamos muy orgullosos de nuestra compañera.
No solo era la loba más hermosa que habíamos visto, sino que era muy fuerte. Saber cómo había conseguido matar a una de las hembras alfas y herir a la otra hizo que nos enamoráramos de ella más que nunca.
—¿Todavía te duele? —pregunté en un susurro mientras pasaba mis dedos por la herida que se estaba curando en su hombro.
—No mucho...
—Por supuesto que sí. —respondió Kon, interrumpiéndola.
—Sentimos mu