Desde el punto de vista de Emily
—Disculpe, ¿qué significa eso? —pregunté en un susurro.
—Nada, dijiste que querías un trabajo, ¿verdad? —Preguntó de nuevo.
—Pues sí.. —respondí rápidamente, sin querer preguntar más. El trabajo era lo que quería de todos modos.
—Estás contratada... —dijo mientras yo fruncía el ceño.
—¿Sí? —pregunté sorprendida.
—Sí, Marina ha decidido contratarte. —respondió y luego bajó la mano.
Me muerdo el labio inferior y lo mordisqueo, la agradable sensación de hormigueo