La piedra congelada del altar se clavaba en mi piel desnuda, un recordatorio constante y palpitante de mi fracaso mientras yacía perfectamente quieta en la cámara completamente oscura. Entonces, esto era realmente el final. Después de toda la carrera frenética, todo el dolor agonizante, todas las caídas humillantes y todas las luchas desesperadas que había librado por todo el país, esta cueva escondida y sangrienta sería finalmente el lugar donde mi historia terminaría.
Esta vez no había absol