El mundo entero pareció congelarse en un silencio absoluto por una fracción de segundo. La suave y dulce melodía del piano se desvaneció en el fondo mientras yo cerraba lentamente los ojos, entregándome por completo a la atracción que existía entre nosotros. Mi respiración se volvió superficial y, por puro instinto, comencé a inclinar la cabeza hacia arriba, acercando mis labios cada vez más a los suyos. Una voz frenética gritaba dentro de mi cabeza, exigiendo saber por qué demonios me estaba h