Pasé todo el día en el trabajo sin poder concentrarme, pero al fin llegó la hora acordada con Briseida.
La seguridad en la entrada del conjunto es muy estricta, así que entré por el estacionamiento subterráneo del gimnasio y me colé. Di varias vueltas hasta dar con el edificio donde vive.
Apenas llegué a la puerta, escuché música y voces dentro del departamento.
¿Briseida tiene visita? Pero ella misma me citó a esta hora.
Me quedé parado un rato dudando, hasta que decidí tocar el timbre. Si habí