Verónica caminaba al lado de William con la barbilla levantada sin mirar a ninguna parte que no fuera frente a ella. Desde que entró al edificio, estuvo recibiendo muchas miradas curiosas, algunas se veían maliciosas.
—Te dije que sería mala idea que llegáramos juntos —le dijo ella entre dientes.
—No me voy a estar escondiendo, solo tú, tienes problemas para que nos vean juntos —dijo él, encogiéndose de hombros.
Ella le lo miró con los ojos entrecerrados, él no quería entender, que todos pensar