"Buenos días, querido." - Carlos sabía muy bien lo que significaba esa expresión en la cara de Marcos.
" ¡Buenos días! Ana, siento no haber podido recogerte hoy." Aunque se disculpaba, su cara no era muy amable.
"No hay problema" -entró en el ascensor-, "¿no vienes, Marcos?"
"Ya voy."
Marcos notó que el ambiente entre los dos era diferente al de otros días. Ana parecía incómoda y Carlos aunque se había acostado con una mujer su cara no tenía muy buen aspecto.
¿A dónde vais?
Tenía curiosidad ya