— ¡Carlos! - estaba sorprendida porque no lo esperaba y también porque no hablaba con él desde el viernes.
— ¿Vas a algún lugar? - él se acercó a ella.
— Sí, al cine.
— No sabía que te gustaba ir al cine.
— Te lo dije aquel día.
— ¿Dije? Debo haber olvidado. - sonrió incómodo.
— Vamos, te acompaño.
— No, gracias. No iré sola.
— ¿Alguna amiga? - esa respuesta despertó su curiosidad.
Antes de que ella pudiera responder, Henrique la llamó.
— ¿Ana está lista? - preguntó sin notar que ella estaba ha