POV de Eira
El bosque había cambiado en las horas transcurridas desde nuestro último encuentro, adoptando una presencia más pesada, más opresiva. Cada paso que dábamos crujía sobre las hojas endurecidas por la escarcha, y cada sonido resonaba demasiado fuerte en la fría noche. Las runas del claro rondaban mi mente, su tenue resplandor grabado en mi memoria, y los susurros de traición arañaban los bordes de mi conciencia. No podía quitarme la sensación de que estábamos caminando directamente hac