Punto de vista de Aria
La casa segura olía a polvo, madera vieja y al aroma de la lluvia en el exterior. Era una pequeña cabaña escondida en lo profundo del bosque neutral, muy lejos de la ciudad. Dentro, la única luz provenía de la pantalla del viejo portátil de Max y de una sola vela parpadeante sobre el escritorio de madera.
Me senté en la silla que crujía, con los dedos congelados sobre el teclado. Noah había insistido en que cambiara de ubicación por mi propia seguridad, al menos hasta que