Elizabeth.-
¡Oh por dios! Siento que me estoy volviendo una ninfómana, cada vez que veo a Bastián, bueno no puedo evitar lanzarme sobre sus brazos, todo mi cuerpo se estremece incluso cuando solo me ve, estoy pérdida… Nunca pensé que podría llegar a amar tanto a un hombre, siento que ya no puedo avanzar o dar un solo paso sin él a mi lado.
— ¿En qué piensas reina mía? –Susurra en mi oído, mordiendo delicadamente mi oreja ¡¿Cómo quiere que no me caliente con eso?!
— En que si seguimos así no va