En la villa Morotova
—Los hijos del jefe no están, ¿será que los han sacado antes de lanzar la granada? —Los hombres están preocupados porque no encuentran a los trillizos y ya se están imaginando lo peor.
—No lo creo, acabo de estar afuera con tres hombres y no había nada sospechoso.
—¡Niños, si están escondidos por aquí, salgan, por favor! Estamos muy preocupados por ustedes. —gritó por milésima vez uno de los guardias de seguridad.
—¿Ya pasó el peligro? —Preguntó uno de ellos desde abajo de l