Valquiria sonrió, el hombre secó sus lágrimas y la abrazó.
—¿Me estás siendo sincero?
—Más que sincero, mi amor, te estoy hablando desde el fondo de mi corazón. Por favor no estés molesta si vamos a ir a un viaje quiero que sonrías.
—Es que… yo me quería ir porque pensé que aún le jurabas amor a ella.
—¡Qué! O sea, que por puros celos es que estabas haciendo un viaje y planeando dejarme solo a mí. —¡Ja, ja, ja, te amo, cariño, eres única con tus ocurrencias!
—Ahora ve a decirle a tus hijos que