Luego de unos segundos, fue John Lennox quien se presentó, no parecía estar preocupado, aunque sí un poco consternado con todo el caos que había allá afuera.
—Gracias por cuidar de él— dijo antes de otra cosa, palabras que desconcertaron un poco a Emily, puesto que John no era precisamente el padre ejemplar ni tampoco el más tierno.
—¿Cómo se encuentra la nana? —quiso saber, ya que ella no había tenido tiempo ni siquiera de preguntar que había sucedido, puesto que tal y como si fuera la madr