33
“Estoy celosa, ¿Te a…?”
No sé porque carajos mi corazón se siente de esta forma, mis piernas ni siquiera me ceden cuando intento caminar hacia ese idiota que le está sonriendo plácidamente a otra mujer que obviamente no soy yo. Bárbara, su madre, me pide que la acompañe a servir la mesa y me niego rotundamente el moverme de este lugar porque solo Dios sabrá que serán capaces de hacer ese par de estúpidos si me voy de aquí.
¡Jesús! Estoy tan molesta que los tacones de mis zapatos se han empe