Elegí para mis padres Borja la ropa elaborada pero no extravagante, que respetaban a la familia Castillo sin ser excesivamente adulador.
Varias personas que me conocían se acercaron a brindar por mí y mis padres Borja eran tan cultos que no les daba ningún miedo hablar con la gente, y todos se comunicaban de forma amable. Pero tenían curiosidad sobre ellos, al fin y al cabo, nadie los había visto antes.
El banquete comenzó antes de que Beatriz entrara por la puerta principal luciendo un lujoso v