Catherine se fue, pero volvería. Había observado que mientras Clara se negaba, la otra mujer tenía una expresión de querer matar a esa mujer, al igual que ella.
Así que vigiló a ámbas mujeres y cuando tuvo oportunidad se acercó a Breah. Le hizo la invitación a la mujer a su auto, esta sorprendida le dijo:
—Estoy sucia y en harapos, ¿No te importa?
—¡No, no me importa, la daré a lavar, para eso hay personas pobres trabajando, usted no, usted es una dama —dicho eso sacó una tablet con fotos y le