Catherine nunca pensó en las consecuencias de sus actos, pero hoy estaba en la cúspide de sus malos actos. Gisselle Demon vendió a la culpable de los actos que cometiera.
—¡Basta ya! Lo hice por que Catherine García me llamó para denunciar a una persona, me dió las pruebas y me pagó para que el día de hoy la reputación de esa persona estuviera por los suelos —La mujer lloraba mientras se excusaba diciendo eso.
—¡Cobarde de mierda! —le gritó Catherine a su antigua amiga, por que algo estaba clar