Sentía que el corazón se me iba a salir por boca a medida que el auto de Gabrielle recorría cada metro hasta la capilla. El coche de mi amiga estaba adornado como el típico coche de la novia, con un lazo inmenso de color verde esmeralda sujeto al capó.
Respiré profundo para tratar de calmar mi nerviosismo. Mi madre me dio un apretón en la rodilla, al percatarse de que estaba sudando más de lo normal. Ella y yo íbamos en la parte trasera, mientras mi hermanita era el copiloto.
El hermano de Gabr