España trajo consigo una nueva energía a la gira. Madrid y Barcelona, con sus vibrantes culturas y calles llenas de vida, le ofrecieron a Jasiri un respiro temporal de su agotamiento emocional. Sin embargo, la verdadera catarsis llegó en Portugal, durante el último concierto de esa etapa.
El estadio estaba lleno hasta el borde. Las luces brillaban como estrellas sobre la multitud expectante, creando un espectáculo casi etéreo. Jasiri, envuelta en un resplandeciente conjunto de lentejuelas dorad