Jasiri estaba sola en su lujoso departamento, contemplando su reflejo en el amplio espejo que adornaba la pared de su dormitorio. La luz suave de las lámparas iluminaba su figura, reflejándose en el mármol blanco del suelo y en las paredes decoradas con fotografías en blanco y negro de sus giras pasadas. Su mirada se fijó en el armario abierto frente a ella, donde colgaban dos opciones de vestuario, cada una transmitiendo un mensaje por completo distinto.
A la izquierda, un vestido rojo escarla