Comieron el refrigerio, sonriendo y en un ambiente ameno. Aiko se sorprendió, de la cálida bienvenida que había recibido por parte de sus suegros.Había esperado que la rechazaran o negaran debido a sus antecedentes.
— Bueno, no me quiero imponer, considero que lo mejor es que ustedes decidan como llamar al pequeño.— concluyó Valy, bebiendo su té.
Liu sonrió, feliz de lo juiciosa que era su mujer.
La conversación versó sobre muchos temas, hasta que de algún modo Aiko terminó explicándole a s