— Solo hay un pequeño problema, madre. No quiero a otra mujer. Vientre de alquiler o no, solo la quiero a ella para esto.
— Pero hijo...— protestó Valery.— lo más lógico y natural, sería que despidieras a la muchacha y contrarases a otra.
— Estas cosas llevan tiempo, madre.
— Lo sé, cariño. Pero ya van casi cuatro meses de este loco experimento tuyo y no creo que...
Hiro apretó el móvil entre sus dedos, deseando furiosamente arrojarlo contra la pared más cercana.
— ¿Sofía te ha pedido que i