Entre lo correcto y la necesidad.
Tres días después.
Aylin se encontraba sentada en la sala de espera de la HGPS, nerviosa y expectante.
Su currículum, pulcramente preparado, descansaba en su regazo, listo para ser entregado.
Ansiosa miraba a su alrededor, observando a los demás doctores que, como ella, esperaban ansiosos una oportunidad de ser contratados, pero su mente no dejaba de regresar a la imagen de ese niño que no había podido ayudar y como un susurro inoportuno, la propuesta de Damián volvió a su mente.
—Si acepto.