Tras la presentación las cosas las cosas estuvieron relativamente tranquilas, ya que ahora que Jin no era un secreto ya no era necesario tenerlo oculto y ahora el pequeño castañito disfrutaba de paseos por algún parque o museo con Stefanie mientras su padre y abuelo trabajaban, aunque a veces o casi siempre los espiaban de forma personal o por medio de cámaras de vigilancia para estar pendientes de su seguridad.
Aunque ahora el más grande reto del pequeño Jin no era que alguien lo llegara ataca