El resto del día transcurrió con calma ya que el castaño disfruto de las atenciones de sus papas, aunque en la noche Ángelo se disculpó y salió a atender algunos negocios.
- No me esperes mi amorcito, papá regresare tarde, pero mañana desayunamos juntos – dijo despidiéndose de su pequeño a quien le dio un beso en la frente antes de partir.
- Bueno Jin cenaras con el abuelo – dijo Romeo.
- Abu – repitió Jin riendo.
Romeo se emocionó cargando al pequeño.
- Hm… es abuelo, pequeño pillo.
- ¿Po