Charlotte al oír las palabras suplicantes, desgarradoras de James, respira profundamente y seca sus lágrimas con disimulo para luego voltear a mirarlo, afortunadamente tiene puestas las gafas y eso le ayuda a disimular sus ojos llorosos.
La mujer lo mira con su frente en alto y luego emboza una diminuta sonrisa. —demasiado tarde, es muy tarde señor Brown, ahora por favor retirarse
—no es tarde— James se acerca quedando a escasos centímetros, pero Charlotte retrocede un paso, no lo puede tener