Mundo ficciónIniciar sesiónEmilia ajustó su delantal y echó un vistazo rápido al reloj en la pared. La tarde había avanzado, y el café estaba lleno de clientes que buscaban un momento de descanso entre tazas humeantes y dulces tentaciones. En los últimos días, la rutina del trabajo en la cafetería se había convertido en su refugio, le permitía distraer su mente y llenar sus días de tareas que exigían su atención.







