Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche, cuando Emilia cerró la puerta de la cafetería tras terminar su turno, encontró a Evan esperándola junto a su auto. Él sonrió al verla, y ella no pudo evitar devolverle el gesto con una gratitud silenciosa. Evan siempre estaba ahí para ella y Emma, ofreciéndoles un refugio de calma en medio de sus turbulencias.
—¿Lista para ir a casa? —preguntó él, mientras le abría l







