Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente, fue Evan quien se llevó a casa a Emma. El auto se detuvo frente a la casa, y Evan ayudó a Emma a salir con cuidado. Ella aún se sentía débil, pero al menos el susto había pasado. Emilia los esperaba en la puerta, con una expresión de alivio al verlos llegar.
—¿Todo está bien? —preguntó Emilia mientras abrazaba a su hermana.
—Sí, ya estamos en casa







