Mundo ficciónIniciar sesiónMatthew abrió nuevamente la puerta de la sala de hospital con un nudo en el estómago. Sabía que dentro lo esperaba una verdad que no estaba seguro de conocer, también temía lo que podría escuchar. Al entrar, sus ojos se posaron sobre Emilia, que yacía en la cama, dormida y frágil, como si fuera una versión diminuta de la mujer fuerte y decidida que él amaba. Los mechones de su cabello caían desordenados







