CAPÍTULO TREINTA Y UNO – LA HABITACIÓN DE LAS FOTOS.
La cerradura hizo clic.
Se abrió, pero Warren no soltó el pomo.
La estaba abriendo lentamente, permanecía fuera.
Faith entró primero, la habitación no era grande y las luces estaban apagadas.
Faith usó la linterna de su teléfono para buscar el interruptor, encendió las luces. Warren seguía fuera.
Cada parte de la habitación estaba cubierta, desde las paredes hasta el techo, pasando por parte de las sillas y mesas.
Fotos, cientos de ellas.
Ella se acercó lentamente, de una a otra, con las manos