Lydia se quedó sentada a solas en la oficina de Faith un rato después de que ella se fuera.
Miró a su alrededor.
A los archivos sobre el escritorio.
A la foto enmarcada de Faith con sus padres.
A la ventana con la ciudad afuera.
Pensó en todo lo que Faith había dicho.
Ella lo sabía.
Todo el tiempo lo supo.
Y aun así la dejó venir.
Aun así ordenó sus cosas favoritas.
Aun así le sonreía cada mañana como si nada estuviera pasando.
Lydia tomó el último *chin-chin* de la bolsa.
Lo miró.
Se lo metió